Saturday, November 3, 2012

Yoga


Maple Ridge, BC.- Por mucho tiempo mi media naranja y yo  buscamos practicar yoga, desafortunadamente en Maple Ridge, una ciudad de granjeros y obreros ese deporté no es muy bien visto. Ya veo llegar al plomero o granjero al salón de yoga en su pick up con mallas para practicar "cobra pose", decir una mantra como "I love my life" mientras forma un corazón con sus manos y voltea a ver a su compañero (a) de junto y diciendo al final de la clase "namaste."

En el otoño del 2011, sin embargo, abrieron el primer salón de yoga caliente (38 grados centígrados) formal en el centro de la ciudad. Antes existían salones informales en la casa de alguien en medio del bosque y tenías que conocer la palabra clave para poder unirte a la secta... Perdón... "Salón." El salón es pequeño con capacidad de máximo 20 cuerpos musculosos, bien formados, sudorosos y atléticos. La luz es tenue, un aroma afrodisiaco y música relajante. La mayoría de los yogis son mujeres entre... edad legal (supongo) y mediados de los 30s. Hombres somos pocos los que vamos y algunos hay duda de su masculinidad. Por algunos meses pareciera que el único hombre era yo. El sálon tiene sólo un baño y una area pequeña para cambiarse con una cortina, hay que compartir ambas areas con todas las chicas, horrible eso. En varias ocasiones mientras esperaba a mi media naranja me ponía a conversar con las yogis (no podía sólo estar de fisgón sin decir nada) y en varias ocasiones la conversación era ... "Que bueno que vienes y con tu esposa mejor. Nos gustaría que vinieran más hombres, yo le digo a mi novio o esposo que me acompañe para que hagamos ejercicio juntos y encima se hecha un eye candy pero ya sabes es algo con ese machismo ¿No piensas que es una buena manera de ejercitarte y ver chicas como nosotras (moviendo sus manos de arriba a abajo para mostrar su figura)?" A lo que sólo me quedaba con cara de estúpido por un par de segundos y ya cuando despertaba de mi fantasía contestaba "si, excelente ¿quien no va a querer hacer ejercicio con este panorama? Para este punto Laura ya había llegado o le comentaba lo sucedido, no crean que andaba de coscolino.

Las chicas del salón organizan muy seguido fiestas para ir a un antro en el centro de Vancouver, rentan limousinas, se visten con sus mejores y diminutos atuendos y la fiesta empieza desde que se suben al vehículo. Nos han invitado pero nunca hemos querido ir, con alcohol en mano el valor se incrementa y las fantasías pueden hacerse realidad. Dejamos de hacer yoga e ir a ese salón durante el verano del 2012, caliente afuera y adentro (hablo del medio ambiente) era ya una penitencia. El otño de este año abrieron un nuevo salón al cual empezamos a ir, es más para nuestro pedigree y "group age."

El nuevo salón es amplio, igual de caliente, sin música y con mucha luz. Cuenta con regaderas, baños y vestidores para hombres y mujeres, las toallas están incluidas y al final de la clase te ofrecen té caliente mientras te recuperas de los 90 minutos de estiramiento y calor. Sin embargo, una diferencia muy grand es que por alguna extraña razón la edad promedio de los (as) yogis es medidos de los 50s o más... Digamos que uno va por el ejercicio.

La yoga es genail para combinarla si haces algun otro ejercicio, los estiramientos son una maravilla, la moda y vestuario son fantásticos. Las mujeres se ven muy femeninas,  hermosisimas, atléticas, activas y elegantes. No por eso lululemon, compañía de Vancouver, es una de las empresas con mayor crecimiento en Canadá.

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