Hace
algunas semanas empecé ir al golf driving range con unos amigos, un mexicano
(regio que conozco desde la uni) y un peruano (que conozco desde que llegue a
estas tierras "woke"). El 31 de octubre va a haber una fiesta latina
de jalogüin y les pregunte ¿ustedes van a ir disfrazados? A lo que el regio me
contesto, yo voy a ir de gachupin. El padre de este bato era español, pero
amaba México, en especial Monterrey, conoció a una hermosa paisana jaiba en
Tampico y nunca más regreso a España, el señor me decía con su acento gallego
"Víctor, yo amo Monterrey y nunca voy a regresar a España, quiero morir
aquí." Al final cumplió su deseo y murió en Monterrey, nunca regreso a
España, ni siquiera a ver a sus padres. Mi cuate, no conoce España, nunca
conoció a sus abuelos paternos o nadie de la familia, pero se cree español. Les
conteste, yo voy a ir de mexicano y que les cuento mis resultados de ADN.
Esta
semana, había recibido de Ancestry mis nuevos resultados de ADN y subí 1% mí
sangre mexicana, 55% indígena mexicano, pero en especial del norte de México y
Sur de USA, la nación Coahuilteca. También, hace unos días le comenté los
mismos resultados a un grupo de amigos del chat de whats (whatsapp), uno de ellos
vive en Chicago, el otro en San Pedro Garza García, NL y otro en Denver (Jorge,
pero le decimos Yorch). El territorio de donde es “mí pueblo” llega hasta Colorado,
entonces le dije a mi cuate “mí Yorch, estas viviendo mí territorio y necesito
regalías por el daño generacional que tú gente ha infringido en mí pueblo.”
Claro, Yorch no es europeo, su madre es chilanga y su padre regio, así que escandinavo
no es, pero bueno, nos sirvió pa’echar desmadre. Después me quede pensando, yo
creo que por eso quería matar el trauma generacional en las eternas noches de
alcohol en el Amnesia y buscaba llenar el vacío con las cepilladas de las
hermosas doncellas en ese lugar lleno de pasión y cariño… con estos cuates me iba
al Amnesia cuando vivíamos en el bienestar y éramos feliz, feliz, feliz.