La tarde en Puerto Vallarta era hermosa, soleada entre 20 y 25 ºC con una brisa refrescante soplando desde el Océano Pacifico. Inmediatamente al salir del aeropuerto y subir al taxi se siente un ambiente de relajamiento... ¡¡ah!! El viaje hacia el resort duro 20 minutos cruzando por el empedrado centro de Puerto Vallarta (casi puedo escuchar al auto que va auch, auch, auch...), el taxista nos muestra los mejores lugares para comer (Bueno, Bonito y Barato), básicamente donde comen los locales. El sentimiento de turista se agudiza aun mas cuando a la llegada del resort nos reciben con una copa de champaña, una toalla helada, húmeda y aromatizada (desconozco el aroma pero estoy casi seguro que es afrodisíaco). Antes de registrarme voy a checar el panorama en la piscina (la cual se encuentra a unos cuantos metros de la playa) y al observar el paisaje no cabe duda que el aroma de la toalla era afrodisíaco... Mejor me voy a registrar y por una toalla congelada antes de que pase una húmeda vergüenza.
Subimos a la habitación a dejar las maletas y sin desaprovechar mas el tiempo nos ponemos el traje de baño. Mis avatars (antes eran clones pero hay que estar a la ultima moda del lingo) saltan desesperados a la piscina y aunque saben nadar muy bien me quedo en la orilla, como todo buen padre, para cerciorarme de que todo este bien. Después de cerciorarme de que todo esta muy bien (¡¡vaya que esta muy bien!!) observo el panorama a mi alrededor y todo esta de ¡ma-ra-villa!.. doy una vuelta de 360º para comprobar que no exista ningún hombre armado (venimos llegando de Monterrey), entonces me entra un sentimiento un poco extraño, como en casa (Canada) y pienso where am I? A lo que reacciono muy consternado con un ¡¡ah cabrón!! What a f...? ¿Por que estoy pensando en ingles? Estoy seguro que tomamos un vuelo a Puerto Vallarta, México... doy otra vuelta solo para comprobar mis sospechas... y si, en efecto, somos los únicos turistas con apariencia azteca y de habla hispana (a diferencia de los empleados del hotel que bien puede ser en cualquier resort de USA, menos en Arizona). Escucho mi voz interna que me dice, una vez la minoría y en esta ocasión peor... en tierra azteca, shit!! Me encuentro muy concentrado analizando la situación, la cual no es menor (óigame, me he sentido forajido o exótico por 9 años), sin darme cuenta que frente a mi empieza a emerger de la piscina una escultural y atlética silueta húmeda (en mini-bikini por supuesto) agitando de un lado a otro su cabeza en cámara lenta (así la vi yo pues) para sacudirse el exceso de agua de su hermosa cabellera. Ya a unos cuantos centímetros (o que asi lo sentí pues) me dice en español con un hermoso acento ingles "Hola ¿como esta?" Yo aun concentrado en, en, en... ¿en que chingaos estaba concentrado? ya no me acuerdo pues... le contesto con mi voz fuerte, varonil y con una pose de Mauricio Garces "bien y ¿tu?" (solo me falto la bata de seda color rosa salmón pa matarla) a lo que me responde con su dulce voz "bien gracias". De pronto y mientras la gringuita con su diminuto bikini se alejaba (¿seria políticamente incorrecto si la sigo con mi mirada mientras camina? solo para comprobar que no se vaya a resbalar) volteo a ver a mi esposa, la cual esta observando cariñosamente la escena y me pregunta con esa voz sutil y comprensiva que tiene las mujeres despues de observar a su esposo babeando "¿¡¡quien es esa!!?" ¿Como si yo supiera? Pos si acabamos de llegar juntos... y agilmente respondo ¿quien? ¡¡ah!! no se ha de andar borracha y se confundió. Comprendo que tengo una hermosa y atlética figura azteca pero tiene que haber una razón lógica por la anterior escena... y no es que no tenga confianza en mi raza y pedigree pero también hay que reconocer nuestras debilidades. Nuevamente observo a mi alrededor y me doy cuenta que casualmente estoy vestido igual que los empleados del hotel! ¡¡Ahhh!! Entonces todo empieza a tener sentido. Che vieja pensar eso de mi ¿que no se nota el pedigree regio, ¡¡eh!!?
El resort cuenta con 3 piscinas, una con un bar palapa estratégicamente localizado para que sus clientes puedan estar chupando sentados en cómodos banquitos de concreto dentro del agua y que casualmente no hay necesidad de pararse para ir a miar (estos weyes si piensan). Otra es solo para adultos con un bar a un par de metros, a la orilla de la playa y con una vista al mar espectacular. La tercera esta en una área en la cual no esta ningun bar cerca y hay arboles grandes por lo tanto no da sol asi que por lo regular esta sola.
Continuamos siendo los unicos turistas nacionales por un par de día mas. De pronto al tercer día la realeza llego... "the white mexicans" (¿es políticamente correcto decirles así?). Y no tiene nada de malo ser mexicano blanco en un pais donde la mayoría somos prietitos, chaparritos y bonitos, de hecho tengo muy buenos amigos mexicanos blancos, lo criticable es que se sientan "especiales o de una mejor dinastía" solo por ser blancos, lo cual este era el caso con nuestros "paisanos" del resort -como ven, nosotros los morenitos no tenemos ese trauma racial y los podemos llamar paisanos if that's ok with you?-. Como dice el viejo y conocido refrán "el que nace pa tamal, del cielo le caen las hojas". Hay una cosa que delata a cualquiera y estas son sus costumbres o el código postal. Si no hubiera visto la manera de actuar de los "white mexicans" hubiera pensado que eran extranjeros. ¡¡AHHH NOO!! pero tenían que traer con ellos su clasismo. A nosotros nos veían de una manera muy "especial"... como si no mereciéramos estar en un resort para gente exclusiva y blanca, no dudo que se hayan quejado con la gerencia por haber permitido gentuza. Todos se concentraban en la tercera alberca amontonados bajo los árboles para protegerse del sol. Las mujeres, a pesar del calor y hermoso sol, vestían un muy a la moda y para la ocasión asfixiante pantalón de mezclilla obviamente con una sudadera con la leyenda "I love NY" (pa que no se nos confunda) y observaban al resto de las mujeres con su diminuto bikini como si fueran unas putas pecadoras. Los hombres haciendo honor a la frase "lo que el viento le hizo a Juarez" con su eterno pelo engelado, lentes Ray-Ban estilo Patrulla Motorizada y mocasines; nunca se metieron a la piscina para no despeinarse o broncearse pero de seguro su traje de baño era un diminuto Speedo donde pudieran lucir su abundante abdomen y su diminuto "ese"... por lo cual no podría estar mas agradecido. Siempre estuvieron aislado en su piscina exclusiva sin mezclarse con la "gente" no se si por que estábamos nosotros (lo cual puede tener sentido) o reconocieron a unos gringos red necks de Iowa.