Este 2015 recibí el año como debe de ser, dormido. Hijole es que el nuevo año empieza a las 12:00 am, medianoche. ¿A quien se le ocurrió tan brillante idea? ¿Por que no empezamos los días a las 12:00 pm, medio día? Cuando la mayoría estamos despiertos.
En Inglaterra es tradición que la liga premier de fútbol (EPL por sus siglas en inglés) no se interrumpe, al contrario, es cuando hay más juegos, juegan en “boxing day” (Diciembre 26) y en el nuevo año (Enero 1), además de los juegos de fin de semana, si esos días no caen en fin de semana. Mi esposa y yo habíamos planeado un día antes levantarnos temprano, alrededor de las 7am para ver todos los juegos (los juegos empiezan a las 4am tiempo local, 12pm tiempo de Londres), afortunadamente hoy existe el PVR. Como todo los días, me desperté a las 5am pero me quede en cama entre dormido arrullando a mi esposa (no se mal interprete eso como manoseo). A las 6:30am ya no aguante más y me levanté, uno se cansa de ser ignorado por una hora y media ademas de que se corre riesgo de desvielarse con tantos cambios drásticos de temperatura.
El día anterior habíamos ido a llenar nuestra garrafa (growler) al pub local con una cerveza estilo radler de arándanos y jengibre con 3% de alcohol de la micro-cervecería Mission Springs, exquisita para el desayuno, es como desayunar con mimosa pero con chela, pa el pueblo… mucho mejor, no me gusta el champagne. Unos días antes mi hijo el mayor y yo habíamos preparado unos english muffins caseros que combinados con unas salchichas de res estilo mexican salsa de nuestra carnicería local (nunca las habíamos probado pero como tenían comino debe de ser mexicano), huevo, queso fresco, tomate y frijol negro pintaban para un buen desayuno. Y de postre, los mismos english muffins con crema devon y mermelada local de frambuesa.
Estaba yo en chinga preparando el planeado desayuno mientras veía el primer juego de la EPL cuando escuchó pasos por la escalera y me dije “¡Madre mía, se me olvido el café y ya esta bajando!” Casi me tiro al piso para fingir un ataque o un desmayo (tenía la excusa de los cambios de temperatura que sufrí temprano). Afortunadamente el recipiente y moledor de café lo tenía frente a mí así que los tome rápidamente para fingir que estaba en el proceso. Hasta eso, ella es muy comprensiva y no le importa el estilo o tipo de café pero si lo necesita (no quiere, necesita) ¡YA! Cada día trato de variar el estilo, espresso, espresso macchiato, latte (caramel, vanilla, frambuesa, calabaza, etc...), moka y/o pour over. El primer café del día que rápidamente se me ocurrió fué prepáralo con la jarrita moka con un café de Huehuetenango, Guatemala de nombre “The Bulldog,” variedad Burbon Caturra del agricultor Pedro Villatoro y tostado por los excelentes tostadores de Matchstick en Vancouver el 23 de Diciembre del 2014, muy fresco, delicioso y de cuerpo robusto. Lo serví en un taza para espresso con un poco de azúcar, vertiendo un poco de café y mezclandolo enjundiosamente para que se mezcle la azúcar con el poco café antes de llenar la taza. Para acompañar el café unos biscottis de nuez con chocolate que mi esposa había horneado unos días antes. Todo esto servido en un hermoso plato de cerámica italiana que unos amigos nos regalaron de su viaje a Italia. Solo me falto servirlo en italiano, con una hermosa y frondosa cabellera, barba cerrada, piel y músculos bronceados, ojo azul y diciendo “bella dama (bela dama)”… mínimos detalles.
Después del café tranquilizador e english muffins empece a preparar el segundo café para pasar a la sala de televisión a ver el segundo juego. Esta vez lo preparé pour over con la jarra Chemex. Un café del mismo origen, variedad, tostadores y fecha de tostado que “The Bulldog” llamado “El Diamante” pero de la agricultura Patricia Perez. Un café más suave pero igual de delicioso. ¿Y la cerveza? ¡Vida puta la mía! ¡Se me olvido! Les dije que esos cambios tan drásticos de temperatura a tan temprana hora no eran buenos.
Veinte minutos después del tercer juego ya no pude más estar sentado, así que nos pusimos a hacer ejercicio frente al televisor. Empezamos a sudar así que en chinga me voy al refrigerador a llenar un vaso de cerveza radler para remediar mi olvido… ¡tarado! Como me dirían. Después del ejercicio a uno le da mucha hambre, así que empecé a preparar unas costillitas tiernas de cerdo al horno, sazonadas con paprika ahumada, azúcar, sal, comino, cilantro en polvo, pimienta cayenne y orégano, bañadas con salsa BBQ después de una hora y media en el horno. Como las costillas se tardan mucho y el hambre ya calaba prepare unos aperitivos de salmón ahumado glaseado con “ice wine” y tapenade (aceitunas cortadas en pequeños pedacitos mezcladas con aceite de oliva, queso feta y anchoas) servidos en unas galletas de aceite de oliva y pimienta y acompañados con vino blanco.
Despues de la cena, jugamos en familia un juego de mesa llamado qwirkle disfrutando de postre unas conchas de Seattle (mucho mejores que las de Monterrey) acompañadas con café español (brandy, licor de café y crema batida) preparado pour over con The Bulldog. Así fué el primer día del 2015, improductivo. ¡Feliz 2015!